Guanajuato, Gto16 abril 2026. – Con la develación de las letras doradas con el lema: «2026, Año del Bicentenario de la Primera Constitución Política para el Estado de Guanajuato», que se inscribieron en el muro de honor del Congreso del Estado y una sesión solemne, el Poder Legislativo celebró los 200 años de la primera Carta Magna de la entidad.
La diputada Martha Edith Moreno Valencia, presidenta del Congreso del Estado, manifestó que la Constitución de 1824 fue la primera Carta Magna de México como nación independiente, promulgada después de la disolución del Imperio de Agustín de Iturbide, que estableció un sistema federal, dividió al país en estados libres y soberanos, y adoptó la forma de gobierno republicano.
Indicó que el 14 de abril de 1826, Guanajuato promulgó su primera carta magna, por el primer gobernador, Carlos Montes de Oca, y con ella los cimientos de la vida pública de la entidad; y que un día como hoy, hace 200 años, los integrantes del Congreso Constituyente, las autoridades civiles y eclesiales la juraron.
La congresista refirió que era el motivo que hoy los congregaba y los llenaba de orgullo como legisladoras y legisladores de la 66 Legislatura: festejar los 200 años de la primera Constitución.
Moreno Valencia señaló que la Constitución en ese momento fue el pacto social fundante que instauró un marco normativo básico, que hasta hoy se sigue cumpliendo, reformando y actualizando a través de las leyes y demás normas.
Afirmó que la norma suprema estatal, como cuerpo jurídico fundamental de Guanajuato, es el reflejo del modelo ideológico de quienes le dieron vida, posee las convicciones y los valores de su tiempo.
“A 200 años de haber promulgado la primera Constitución Política del Estado Libre de Guanajuato, todavía quedan pendientes por resolver. Hay retos pasados que todavía necesitan ser resueltos, pero también hay nuevos, más difíciles y complejos conforme compleja se vuelve la vida actual”, enfatizó la congresista.
Remarcó que al igual que hace 200 años los diferentes actores políticos pudieron ponerse de acuerdo en lo fundamental para reforzar la vida institucional de México como nación, hoy las personas legisladoras tienen el gran compromiso de llevar a Guanajuato al honroso lugar que históricamente le corresponde.
La legisladora manifestó que están firmes en el respeto a la Constitución, los ideales que le dieron vida como la libertad, la igualdad, el respeto a los derechos humanos, el progreso y la defensa de la dignidad de las personas.
“Que en este bicentenario de la promulgación de nuestra Constitución siga siendo guía para un verdadero desarrollo, donde podamos recuperar el goce de la paz en la sociedad, y un desarrollo armónico para que todos los guanajuatenses tengan lo necesario para una vida promisoria”, finalizó.
Por su parte, Libia Dennise García Muñoz Ledo, gobernadora del estado, manifestó que este momento permite reflexionar sobre lo que somos, pero, sobre todo, sobre el rumbo que quieren seguir construyendo para Guanajuato. Precisó que hablar de 200 años de historia era hablar de generaciones enteras que eligieron una y otra vez vivir y luchar por Guanajuato, quienes se convirtieron en las raíces y pusieron los cimientos de la entidad.
Afirmó que la Constitución refleja la vida del estado, cuenta su historia y proyecta también el futuro de las y los guanajuatenses, así como el pacto social que se fortalecido y ha evolucionado junto con la gente, adaptándose a los retos que vivimos todos los días.
Puntualizó que cada época tiene sus retos y hoy a través de las leyes y particularmente de la Constitución deben seguir avanzando para generar mejores oportunidades. “Cada reforma, cada adición, cada actualización a nuestra Constitución, ha sido la respuesta a las demandas de nuestra realidad, ha sido una labor de escucha, ha sido la misma sociedad guanajuatense diciéndole a sus instituciones esto necesitamos, esto merecemos, esto exigimos”, enfatizó la mandataria.
García Muñoz Ledo subrayó que, aunque el contexto cambia, los principios que los sostienen permanecen firmes: la soberanía, la libertad, la justicia, la democracia y la igualdad, y resaltó que la Constitución no es solo letra escrita, es voz viva que mandata y que está presente en diferentes acciones.
Finalizó al reafirmar su convicción y respeto absoluto a la Constitución, a la división de poderes y a los derechos humanos, y enfatizó que la Carta Magna local es una guía, una hoja de ruta hacia el futuro, que marca el deber de seguir construyendo un Guanajuato con más igualdad, con más oportunidades y más justicia.
“Quiero invitarlos a que esta conmemoración nos llame a honrar nuestro pasado, pero también asumir con firmeza nuestro presente y a seguir construyendo nuestro mejor futuro… sigamos construyendo juntas y juntos un Guanajuato que esté a la altura de su historia, del futuro que estamos decididos a alcanzar; 200 años de nuestra Constitución nos guían, nos inspiran”, concluyó.
Finalmente, Alma Delia Camacho Patlán, magistrada presidenta del Supremo Tribunal de Justicia y del Consejo del Poder Judicial del Estado, comentó que Guanajuato ha sido pilar en la conformación de la Nación Mexicana, que fue uno de los primeros estados en adherirse al pacto federal y en emitir su propia norma suprema, contribuyendo de manera decisiva a la consolidación del federalismo en México.
Agregó que el 25 de marzo de 1824 se instaló la primera Legislatura del Estado de Guanajuato y que gracias a la labor de los primeros legisladores se hizo posible la Constitución de Guanajuato, posicionando a la entidad como pionera en el orden constitucional y en la vida democrática del país.
Remarcó que ese documento representó un hito fundacional al establecer un orden jurídico que tras la independencia buscó erradicar los abusos del sistema monárquico y consolidar el federalismo, dando forma a la soberanía y vida jurídica del estado en el que se estableció un gobierno republicano, representativo, popular y federado, con la división de poderes en Ejecutivo, Legislativo y Judicial, definiendo sus atribuciones y organización.
Camacho Patlán habló del principio de división de poderes con el que se determinó que la función jurisdiccional residiría en los tribunales, consolidando una visión de justicia basada en el imperio de la ley y para materializarlo se estableció un Supremo Tribunal de Justicia en la capital del Estado.
“Quienes integramos el Poder Judicial reconocemos que desde nuestra génesis tenemos la responsabilidad de garantizar el acceso a la justicia resolviendo con apego a derecho, de manera pronta completa e imparcial las controversias sometidas a nuestro conocimiento brindándose certeza jurídica a las y los justiciables. Reiteramos nuestro compromiso de actuar con responsabilidad y vocación de servicio en beneficio de la sociedad a la que nos debemos”, concluyó la magistrada.


